Es un sitio con un buen despegue, a unos 140 m de desnivel que hay que vigilar un poco los aterrizajes, ya que escasean debido a que la mayor parte está ocupada por cultivos árboles frutales, como olivos, naranjos y almendros, entre otros.
Se ven más parapentes que alas, ya que su campa oficial está a pie de la falda, y se puede subir desde ahí en poco tiempo.
Para disfrutar de un buen día, el viento tiene que venir de ESTE-SURESTE, que suele ser a partir de mediados de la primavera.



